
El órgano principal para una buena actividad sexual es el cerebro, porque es el que capta el deseo y el amor es el principal afrodisíaco; se genera oxitocina y dopamina, lo que desata el deseo. Según un estudio, comer un fruto seco concreto “ayuda a mejorar la satisfacción sexual”.
¿Has comprado alguna vez alimentos con la idea de que fueran afrodisíacos? Esta semana, con motivo de la celebración del amor en torno a las flechas de Cupido, han llegado informaciones con titulares llamativos sobre que comer un fruto seco concreto “ayuda a mejorar la satisfacción sexual”, a partir de un informe realizado por un centro de investigación en Turquía y con una muestra de 17 hombres.
Según la fuente informante, añadieron 100 gramos de este fruto seco a su dieta durante tres semanas y “percibieron mejoras destacadas” en su función sexual, la satisfacción sexual, la función orgásmica, la excitación sexual y la satisfacción general.
En la misma línea, otra información en este caso de una empresa de biocosmética, enumera los “cinco alimentos para mejorar las relaciones sexuales en San Valentín”, aunque en el propio comunicado un experto ya asegure que “no hay fórmula mágica que encienda el deseo sexual”.
El mango, la miel, el jengibre, el chocolate -comúnmente reconocido como sustitutivo del sexo- y el ajo negro, especialmente en extracto, son las cinco recomendaciones, pues “el ajo negro favorece la circulación, ya que es rico en el aminoácido arginina, por lo que siempre se ha usado contra la disfunción eréctil”.
Expertas sexólogas consultadas por Efeagro coinciden en no poder achacar a ningún alimento per se un aumento en el deseo sexual o la excitación.
La psicóloga y sexóloga Lorena Berdún considera que el término afrodisíaco resulta ya un poco “antiguo” y que incluso parece “ingenuo” considerar que un alimento concreto consigue una activación sexual.
EfE