Los coches que menos consumen Gasolina

Cuando estamos buscando un coche nuevo y tenemos la posibilidad de escoger porque nuestro presupuesto nos lo permite, una de las cosas que enseguida miramos es el consumo que dice el fabricante que tiene el coche. Cierto es que miramos más cosas, pero un alto porcentaje de los compradores lo primero que mira es eso, el consumo.

Veamos a continuación cuáles son los vehículos que tenemos en el mercado que menos consumen. Eso sí, tengamos en cuenta que los fabricantes están continuamente modificando motorizaciones con lo cual es una estimación que puede que en poco tiempo quede desfasada. Pero por lo menos nos permite hacernos una idea.

1.- Volkswagen Polo 5 puertas BMT 1.4 TDI 75 CV BlueMotion

  • Consumo: 3,1 l/100 km
  • Depósito: 45 litros
  • Autonomía: 1.451 kilómetros

2.- Citroën C4 Cactus BlueHDI 100 82 gr.

  • Consumo: 3,1 l/100 km
  • Depósito: 45 litros
  • Autonomía: 1.451 kilómetros
 3.- Peugeot 308 5p Active 1.6 BlueHDi 120
  • Consumo: 3,1 l/100 km
  • Depósito: 53 litros
  • Autonomía: 1.709 kilómetros

4.- Audi A3 1.6 TDI 110 CV Ultra Attraction

  • Consumo: 3,2 l/100 km
  • Depósito: 50 litros
  • Autonomía: 1.562 kilómetros

5.- Skoda Octavia Combi Ambition 1.6 TDI CR 110 CV Greenline

  • Consumo: 3,2 l/100 km
  • Depósito: 50 litros
  • Autonomía: 1.562 kilómetros

6.- KIA Río 3p 1.1 CRDi WGT Basic Eco-Dynamics

  • Consumo: 3,2 l/100 km
  • Depósito: 43 litros
  • Autonomía: 1.343 kilómetros

7.- Volkswagen Golf 5p BlueMotion 1.6 TDI CR 110 CV BMT

  • Consumo: 3,2 l/100 km
  • Depósito: 50 litros
  • Autonomía: 1.562 kilómetros

8.- DS 5 HYBRID4 Desire

  • Consumo: 3,3 l/100 km
  • Depósito: 60 litros
  • Autonomía: 1.818 kilómetros

9.- Seat León ST 1.6 TDI 110 CV Start&Stop Style Ecomotive

  • Consumo: 3,3 l/100 km
  • Depósito: 50 litros
  • Autonomía: 1.515 kilómetros

10.- Opel Corsa 3p Excellence 1.3 CDTI 95 CV Start/Stop

Las comidas picantes podrían aumentar tu esperanza de vida

Quién nos iba a decir que cosas tan… ¿extrañas? como las comidas picantes podrían tener algún tipo de efecto, ya fuese negativo o positivo, en nuestra esperanza de vida. Al menos así se desprende de los recientes resultados de una investigación llevada a cabo por Lu Qi y sus colegas de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, en cuyo estudio se ha evaluado el potencial beneficio de los componentes picantes en la salud humana y su relación con la mortalidad.

Comidas picantes, beneficiosas para tu esperanza de vida

El estudio, publicado recientemente en la revista British Medical Journal, contó con datos recabados por los investigadores de la Academia China de Ciencias Médicas desde el año 2004 al 2008 como parte de la China Kadoorie Biobanco; una gran encuesta donde se analizó el consumo de comidas picantes de casi 500.000 individuos de entre 30 y 70 años de 10 regiones diferentes de China (excluyendo individuos con cáncer, enfermedades cardiovasculares o derrame cerebral previos).

 

Tras un seguimiento de siete años, se revisaron los registros de 20.224 personas que fallecieron durante este periodo, detectando que aquellos que comían comidas picantes hasta seis o siete veces por semana reducían hasta un 14% su riesgo de muerte prematura por cualquier causa, en comparación a los que consumían comidas picantes menos de una vez por semana. Además, los individuos que con frecuencia consumían dichas comidas picantes también obtenían un menor riesgo de muerte por cáncer, cardiopatía isquémica o enfermedades respiratorias.

La duda razonable sería, ¿qué tienen las comidas picantes para dar tales beneficios? Según los investigadores, la molécula clave sería la capsaicina, un ingrediente bioactivo de los chiles y ya relacionado en alguna ocasión con beneficios como el aumento de quema de grasa o usos contra infecciones.

Ahora bien, el consumo excesivo de comidas picantes también tiene sus riesgos, ya que se trata de elementos irritantes que podrían contribuir a la incontinencia urinaria o vejiga hiperactiva, por poner algunos ejemplos.

Para finalizar, como solemos decir, se trata de un estudio que ha demostrado una relación pero no una causa-efecto. Es decir, no podemos demostrar que es definitivo que comer mucho picante aumentara nuestra esperanza de vida (al menos, de momento), y sería necesario más estudios al respecto. De hecho, en el mismo estudio ya se citan limitaciones como la falta de información sobre otros hábitos dietéticos de los individuos, el estilo de vida, o la forma de cocinar o preparar las comidas picantes.

Vía | CNN.

Fuente | British Medical Journal.

Tu perro sabe reconocer a tus enemigos

 

Las recientes investigaciones sobre lo que es capaz de hacer, sentir o reconocer un perro no dejan de sorprendernos. Aunque ya lo intuíamos, hace relativamente poco tiempo hemos confirmado que, realmente, un perro es capaz de reconocer emociones y actuar en consecuencia. Además, también nos preguntamos si un perro es capaz de ver la televisión, o por qué tratamos a nuestros perros como si fueran nuestros hijos.

Los perros, como podemos observar, son animales ciertamente peculiares y bastante sociables (una característica de la cual gozan pocas especies, incluidos primates y humanos). Ahora también se ha confirmado que tu perro sabe reconocer a tus enemigos, o a tus amigos.

 

Así lo afirma un reciente estudio japonés dirigido por Kazuo Fujita, de la Universidad de Kyoto. En muchas ocasiones hemos podido observar cómo nuestro perro no muestra simpatia por aquella gente que no se comporta adecuadamente con nosotros e incluso se niegan a saludar o recibir comida de parte de estos individuos. Y eso mismo han confirmado y corroborado en este nuevo estudio, donde los investigadores probaron a tres grupos de 18 perros en el cual sus propietarios tenían que abrir una caja.

En los tres grupos, el propietario era acompañado por dos personas a las que el perro no conocía: En el primer grupo, el propietario buscó ayuda de una de las dos personas y esta se negaba activamente a ayudar. En el segundo grupo, la otra persona sí ayudaba activamente. Finalmente, en ambos grupos existía una tercera persona totalmente neutral, y que no participaba ayudando o negándose a ello.

En el tercer grupo, nadie interactuaba con el dueño ofreciendo o negando ayuda (grupo control).

Tras la escena, en ambos grupos la persona desconocida (que había ayudado o no al dueño, según el grupo estudiado) ofrecía comida al perro, al lado de la persona neutral. Como cabía esperar, los perros que vieron cómo se les negaba ayuda a su dueño eran mucho más propensos a rechazar la comida del individuo que había negado la ayuda, y se dirigían al individuo neutral. Por su parte, los perros que habían visto cómo sí se ayudaba a sus dueños y los perros cuyo dueño no pidió ayuda no mostraban una clara preferencia por un individuo u otro (el neutral o el que había prestado ayuda). Es decir, los perros reconocían a los “enemigos”, pero no parecían tomar como “amigos” a los individuos neutrales.

Fuente http://www.medciencia.com/tu-perro-sabe-reconocer-a-tus-enemigos/

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